primer periódico hiperlocal en España | año V | 17 de septiembre de 2014

Corredera 20 y Escorial 16: ni hacer ni dejar hacer

Corredera Baja de San Pablo 20 | Foto: Somos Malasaña

Resulta inevitable acordarse del perro del hortelano al hablar de los edificios de titularidad pública que hay cerrados en Malasaña y que un día estuvieron ‘okupados’: Ayuntamiento y Comunidad de Madrid desalojaron Corredera Baja de San Pablo 20-Barco 39 y Escorial 16 para ponerles, sin más, un candado en la puerta.

El 14 de marzo de 2011 acabó el sueño de Proceso Corredera, el cual había comenzado apenas tres meses antes, el 5 de enero. Carpetazo a una incipiente negociación con los representantes municipales y a un proyecto serio -de 20 colectivos sociales- de convertir el inmueble en un centro social autogestionado para el barrio. Cerca de dos años después de que a instancias de la EMV -propietaria de la misma parcela sobre la que se levantan los edificios de Corredera y Barco- las fuerzas de seguridad ‘desokuparan’ los inmuebles, estos siguen sin uso alguno, deteriorándose y sin dar servicio a un barrio siempre necesitado de espacios dotacionales.

Mucho más reciente en el tiempo es el caso de Escorial 16: propiedad de la Comunidad de Madrid y cerrado y sin uso durante años, el edificio fue ‘okupado’ en noviembre de 2011 y su aventura como centro social concluyó recientemente, a pocos días de que celebraran su primer aniversario. Durante su existencia, el espacio se abrió a los vecinos, comenzó a rehabilitarse, alojó numerosos talleres, reuniones de distintos grupos y actividades culturales; ensayó -aún a muy pequeña escala- una economía de trueque y puso en marcha un comedor. Hoy, una reja impide la entrada al inmueble, para el que no se conoce plan alguno.

Escorial 16 | Fotos: Somos Malasaña

Con las arcas públicas vacías y las políticas de ajuste en pleno apogeo, casi cualquier proyecto de recuperación y transformación de espacios que son de todos ha quedado en el limbo, independientemente de si figuraba o no en el programa electoral de turno. Sin embargo, ni se hace ni se deja hacer.

La excepción que confirma la regla la encontramos en la calle Antonio Grilo: hoy en día, en Malasaña y en suelo municipal yermo, solo allí se está haciendo algo de provecho. El solar situado en el número 8  se encuentra ‘okupado’ desde junio de 2010. Colectivos ligados al Patio Maravillas fueron quienes lo ‘liberaron’ y, así, donde debería haberse edificado hace ya alguna que otra legislatura un centro cultural para el barrio hoy hay un huerto urbano que parece que vuelve a coger fuerza con el impulso que le están dando desde hace bien poco los miembros del Grupo de Consumo Malasaña, que han venido a sumarse a los esfuerzos de los veteranos del Jardín de las Maravillas. A pesar de que el proyecto del Solar de Grilo no ha llegado a consolidarse en ningún momento por altibajos en su gestión no es ni mucho menos una mala noticia el saber que sigue en pie.

Otros espacios públicos desaprovechados

Muy cerca del solar de Antonio Grilo hay otro descampado municipal, pero éste vallado y cerrado a cal y canto. En la esquina de San Bernardo con Palma son muchos los metros cuadrados que aguardan inútilmente a que se les dé uso; está prevista la construcción -’sine die’- de un parque de bomberos que no acaba de llegar. Desde la Asamblea Ciudadana de Universidad (ACIBU) se ha lanzado la idea de que, mientras que no haya dinero para edificar el parque, no estaría mal que el Ayuntamiento se planteara una cesión del espacio para, por ejemplo, habilitar en él unas provisionales pistas deportivas, cuya carencia en el barrio resulta alarmante. La Asociación Deportiva Malasaña estudió en su día la posibilidad de presentar al Consistorio una propuesta formal al respecto, aunque el asunto parece haberse estancado.

Un caso muy distinto, aunque escandaloso a todas luces, es el del edificio del número 77 de la calle de Fuencarral, el del conocido pasaje que une la citada calle con Corredera Alta de San Pablo: seis plantas casi vacías y 13 locales comerciales cerrados. Se trata de un inmueble de la Tesorería General de la Seguridad Social, perteneciente al ministerio de Trabajo, que languidece por los siglos de los siglos. El pasado fin de semana publicaba el diario El Mundo que el Estado posee 53.124 inmuebles (entre edificios, pisos, locales y solares) pero que no sabe cuántos de ellos están vacíos. Pues bien, Fuencarral 77 sería uno de ellos.

 

2 Comentarios

  1. escorial 16 centro social…. por favor un poco de seriedad.
    Yo vivo justo en frente de Escorial 16 y fue de todo menos un centro social, con la luz pinchada, con estraños trapicheos de drogas y no drogas,peleas, gritos, con fiestas a deshoras con gente viviendo centro de “este centro social, un poco de seriedad, no disfracemos todo de buenrrollismo, y que reiene eso de “aquí todo vale”.

  2. Es una de las casas mas antiguas que quedan en Madrid. Es necesario por su valor histórico rehabilitarla, cuidarla y mimarla y convertirla en utilidad para el barrio. Yo estoy a favor de la okupación pero en este caso no me parecía bien, como tampoco me parece bien la dejadez del ayuntamiento que está claro que no le interesa nada el edificio. El patio Maravillas era beneficioso para el barrio pero tenía un lado maligno y que fastidiaba a los vecinos: ruidos, meados ,vómitos, música alta; está bien alzar las alas de libertad pero no le llenes a tu compañero la boca de plumas. No obstante ya hay okupada una casa en la calle del Pez, y la verdad que sigue igual de desconchada que estaba antes de la okupación, ¡¡¡hombre, pues otra casa okupada a pocos metros!!!! y encima de las mas antiguas que quedan en Madrid, pues no se yo. No creo que sea justo que mientras los demás tengamos que verlas y desearlas para pagar rehabilitaciones, comunidad de vecinos y alquiler y mientras otros se dedican a okuparlas a pocos metros.