primer periódico hiperlocal en España | año VII | 27 de septiembre de 2016
Seleccionar página

Edificio Montano: los frescos de Zuloaga, en peligro

El Salón Montano, con varios pianos y un armonium preparados para un recital, y mecheros de gas entre las columnas de fundición. Fotografía de época proporcionada por los propietarios de la tienda de decoración <a href=

El Salón Montano, con varios pianos y un armonium preparados para un recital, y mecheros de gas entre las columnas de fundición. Fotografía de época proporcionada por los propietarios de la tienda de muebles Rustika a Madrid Ciudadanía y Patrimonio

Los paseantes más observadores habrán reparado en las llamativas emes que rodean un edificio, no demasiado bien conservado, de la calle San Bernardino. Arriba, sobre el último piso, encontrarán un busto – el de su primer dueño – y el nombre que despeja la ecuación: Montano. Justo detrás del edificio se encuentra un caserón bajo: la antigua fábrica, recientemente rehabilitada para albergar un Centro de Mayores Municipal.

En los bajos del edificio, la tienda de decoración Rústika se asienta sobre lo que fue el salón anejo a la fábrica de pianos, el Salón Montano. Quien entre podrá observar a mano izquierda el despacho de entradas, que dejó de funcionar en 1918. Dentro, una riquísima decoración ornamental, obra de los hermanos Zuloaga. A pesar de su gran interés, el Salón Montano es uno de los tesoros artísticos menos conocidos de la zona de Conde Duque.

El pasado mes de marzo, varios miembros de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio visitaron el edificio y, el pasado mes de junio, elaboraron un informe acerca de su historia y su conservación, que pone el acento en el peligro en que se encuentra el patrimonio artístico del inmueble a raíz de que las obras de rehabilitación del edificio se vieran interrumpidas. Algunas de las pinturas han quedado expuestas a humedades.

Las humedades empiezan a causar desperfectos en los frescos | http://madridciudadaniaypatrimonio.org/node/617

Las humedades empiezan a causar desperfectos en los frescos | http://madridciudadaniaypatrimonio.org/node/617

En el informe, firmado por Alberto Tellería, se recuerda, además, el valor histórico del salón de la fábrica de pianos de Vicente Montano:

“Este Salón no sólo conserva la rica decoración ideada y ejecutada por los hermanos Germán y Daniel Zuloaga, sino que fue escenario fundamental de la vida musical madrileña, acogiendo las primeras actuaciones públicas de figuras luego tan destacadas como el tenor Francisco Granados, el pianista José Arriola o el violinista Enrique Iniesta, junto a interpretaciones tempranas de intérpretes ya reconocidos como el guitarrista Daniel Fortea o el violonchelista Pau Casals, y estrenos absolutos de los compositores José Luis Lloret y Rogelio Villar”.

Concurre, además, la circunstancia de que viven en el edificio Montano varios inquilinos que se están viendo también afectados por su preocupante estado. El edificio en su totalidad ha sido recientemente vendido en una operación que está siendo investigada. Su hasta entonces propietaria, María Jesús Montano, incapacitada y sin familia, había quedado bajo la tutela de la Fundación Afal Futuro, quien cerró en su nombre la venta del inmueble por una cantidad inferior en 4,8 millones de euros a lo que éste había sido tasado. A Afal Futuro se la acusa de apropiarse, presuntamente, del patrimonio de varios de sus tutelados. La nueva propiedad del edificio Montano es la sociedad San Bernardino, constituida ex profeso para la venta por Gonzalo López y su madre Araceli Arroyo, según el diario ElPaís. Algunos de los inquilinos del inmueble han denunciado presiones para que se marchen. Las obras de rehabilitación del mismo llevan años detenidas. Mientras, su importante patrimonio artístico peligra, atrapado en un monumental lío que amenaza este poco conocido tesoro madrileño.

En medio del Caso Afal

La Fundación Afal Futuro, que se dedica a la tutela por orden judicial de mayores y  personas con discapacidad intelectual, está siendo investigada por presuntas irregularidades en su gestión tras denuncias presentadas por familiares de afectados y antiguos trabajadores. Presuntamente, podría haberse aprovechado de algunos de sus tutelados para apropiarse de su patrimonio. Según distintas fuentes, la fundación, sin ánimo de lucro, habría experimentado un increíble incremento de su patrimonio en los últimos años gracias, entre otras cosas, a la venta de inmuebles de sus tutelados.

Imagen tomada el 1 de marzo de 2014 de las obras de rehabilitación inconclusas que están afectando negativamente a la habitación interior del Salón Montano. Fotografías: VPAT.

Imagen tomada el 1 de marzo de 2014 de las obras de rehabilitación inconclusas que están afectando negativamente
a la habitación interior del Salón Montano. Fotografías: VPAT.

Según publicó el pasado 10 de junio el periódico El País, María Jesús Moreno, sobrina nieta del propio Vicente Montano, fue presuntamente estafada de esta manera. María Jesús sufría demencia y el edificio Montano, de su propiedad, fue vendido por Afal por 2,9 millones, pese a que se disponía de un informe que lo valoraba en 7,7 millones.

Curiosamente, nada más vender el inmueble – en 2012 – y antes de hacer testamento, dejando lo que quedaba de su fortuna a la Fundación Reina Sofía, se produjeron cuatro transferencias por valor de más de 400.000 euros desde las cuentas de María Jesús Moreno a las de Afal Futuro. Posteriormente, Afal ocultó a Hacienda la venta del inmueble, que reclamaría a la heredera Fundación Reina Sofía 91.958 euros.

Antes de la venta del edificio, la Fundación se encargó de hacer el inventario de muebles y antigüedades de la familia, en la que figuraban instrumentos antiguos y otros objetos de valor. Se vendieron por 14.000 euros aunque, según declararon algunos vecinos a El País, algunas pertenencias familiares no aparecieron en el inventario.

Al parecer, la judicatura aprobó la venta a raíz de que Afal Futuro dijera que el patrimonio era el único activo económico con que contaba su tutelada para pagar la residencia en la que se encontraba, cuando ésta percibía una renta mensual de 2.953 euros procedentes de los seis alquileres del propio edificio. Algunos de los inquilinos del edificio han denunciado presiones para que se marchen.

En el transcurso de estos avatares, las obras de rehabilitación del edificio, que habían sido abandonadas a medio acabar en 2009, siguen paradas. Desde Madrid, Ciudadanía y Patrimonio (y a buen seguro que los inquilinos que quedan en el edificio ) tratan de llamar la atención sobre la necesidad apremiante de que dichas obras concluyan para la buena conservación de un edificio protegido, el rico patrimonio que contiene y el bienestar de sus habitantes.

> Descargar el informe de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio

Publicado por

Toda la programación del Museo del Romanticismo en septiembre

19:31