primer periódico hiperlocal en España | año VII | 10 de diciembre de 2016
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El Conde Duque busca recuperar peso en la ciudad desde la horizontalidad y sin dinero

Pablo Berástegui, nuevo coordinador general del centro Conde Duque | Foto: Somos Malasaña

Pablo Berástegui, nuevo coordinador general del centro Conde Duque | Foto: Somos Malasaña

Del Conde Duque los vecinos de Universidad lo esperan todo. No sólo ellos, Madrid entera mira expectante hacia este monumental espacio. Hay justificada impaciencia en el ambiente por conocer qué rumbo tomará tras años de obras, tumbos y barbechos varios. Con Pablo Berástegui, nuevo coordinador general de Conde Duque -que ya no tendrá director-, tratamos de vislumbrar cómo será el futuro del centro cultural, hablando también de su presente y huyendo de promesas, tan efervescentes en un titular de prensa como, al fin y al cabo, inútiles.

Berástegui nos recibe tras haber concertado directamente con él un encuentro, sin más filtros, algo poco habitual. Aterriza en Conde Duque con una esperanzadora credencial: haber ocupado durante cuatro años el mismo cargo en Matadero, un espacio surgido de la nada y convertido hoy en vanguardia cultural de la ciudad. El premio a su quehacer en el citado centro de creación contemporánea de Arganzuela ha sido encomendarle reflotar un barco que al Ayuntamiento le está dando demasiados dolores de cabeza.

Pablo Berástegui | Foto: Somos Malasaña

Pablo Berástegui | Foto: Somos Malasaña

“En Conde Duque ha sido necesario examinar lo que había, redefinir el centro y pensar en el papel que puede jugar en la ciudad. A eso es a lo que principalmente me he dedicado en el poco tiempo que llevo en el cargo y a hacerlo sin dejar de proponer contenidos y de cumplir con los compromisos adquiridos por los anteriores gestores. Es un trabajo cuyos resultados requieren tiempo, algo que no tenemos, por lo que estamos combinando una mirada a largo con promesas a corto.  El objetivo final es lograr que Conde Duque recupere el peso que tuvo en la ciudad y hacerlo además en este nuevo contexto en el que no tenemos casi recursos económicos. No se puede hacer una revolución, no hay dinero y tampoco creo que sería bueno hacerlo así”.

“Un todo orgánico”

En su papel de coordinador, Pablo Berástegui no tiene poder sobre los directores de las distintas dependencias municipales alojadas en Conde Duque pero, aún así asegura que se va a trabajar como si el centro fuera un todo orgánico y que  si hasta ahora había sido un espacio dedicado a la memoria (archivos, biblioteca, Monumenta Madrid…) a partir de ahora la línea a seguir será la convertirlo en un todo dedicado al “presente histórico”, un lugar que ayude a “entender el presente teniendo en cuenta el pasado”, donde se reflexione sobre temas complejos y actuales desde distintas perspectivas (exposiciones, conciertos, talleres…).  “Conde Duque cuenta con un fondo patrimonial extraordinario pero poco conocido, vamos a ponerlo en valor, a recuperar los fondos útiles”.

Sin detener la actividad de Conde Duque, algo que Pablo Berástegui reconoce inadmisible, indica que la nueva línea de trabajo implantada en el centro dará sus frutos a mitad de 2014, cuando se vayan sucediendo todas las actividades y exposiciones sobre las que trabaja el nuevo equipo gestor. “Este año será de transición, de pensarnos bien, de construir un sistema adecuado de difusión y de reorganización interna”.

Berástegui indica que en un futuro cercano Conde Duque deberá ser un lugar que se sirva del arte para reflexionar sobre el presente a través de propuestas transversales, un espacio de debate y encuentros, un lugar para la educación informal a través de talleres y un centro de vida “al estilo de los centros culturales de Brasil, que son espacios vividos donde lo mismo se puede acudir a una clase de yoga como realizar una visita guiada o tomar un café”. En esta declaración de intenciones, apunta también que le encantaría que los patios del cuartel  se convirtieran en verdaderas “plazas públicas” donde disfrutar de conciertos, cine de verano o simples puntos de reunión.  “Me gustaría avanzar más rápido en todo el proyecto pero es algo que no podemos permitirnos. Hay que ir poco a poco con todos los cambios, pero con paso firme. Hay que medir bien nuestras fuerzas y construir sin generar fricciones. Se trata de crear una pequeña sociedad en torno a Conde Duque, crear una ilusión sobre un proyecto para que todos aportemos”.

Mirando al barrio

En la nueva andadura de Conde Duque la relación del centro con su contexto físico inmediato, el barrio en el que se ubica, pretende ser crucial. “Lo que puede esperar el barrio del Conde Duque es atención”.

En sus primeros días en el cargo, Berástegui apareció, para sorpresa general, en la reunión de la Plataforma Maravillas que preparaba las Fiestas Autogestionadas del Dos de Mayo. Fruto de aquel primer acercamiento fue la exitosa muestra de artistas del barrio que lució en una de las salas del centro cultural durante las fiestas de Malasaña.

Toda una declaración de intenciones y el inicio de una serie de proyectos en los que está previsto que las propuestas del Conde Duque fluyan desde el cuartel para tener continuidad en otros espacios culturales del barrio, al tiempo que el centro pueda también beber de la intensa vida social y cultural que se desarrolla en su entorno.

En breve, acogerá el festival poético ‘Poetas por km2’ que desde hace años se organiza desde Arrebato Libros y se negocia que el festival de arte Ctrl Alt Supr, que surgió de forma espontánea el pasado febrero, encuentre alojamiento entre sus muros en una próxima edición.

Hay también conversaciones con el Conservatorio de Amaniel para trabajar en un proyecto que lleve a convertir el área en el barrio de la música y está previsto crear sinergias con instituciones cercanas y galerías como el Museo Cerralbo, el Museo ABC o Blanca de Berlín, entre otros, para dinamizar el entorno.

“El potencial del barrio es inmenso y nos estamos encontrando con personas muy dispuestas a implicarse y colaborar. La gente es muy generosa. Conde Duque no puede reinventarse de espaldas a los demás. Es tiempo de ser más horizontal, colaborativo, tiempo de diálogo, conversación y de estar abierto”.

La importancia económica del Conde Duque para el barrio es algo que habitualmente se pasa por alto al hablar del centro cultural, pero el asunto no es baladí. Las tiendas y, sobre todo, los bares y restaurantes de la zona han sufrido económicamente las pasadas obras de remodelación del centro y su titubeante vuelta a la normalidad. La pérdida de Los Veranos de Villa, por poner solo un ejemplo, ha supuesto un descalabro importante a la economía de los comercios de proximidad. La pasada semana un grupo de hosteleros se reunió con Berástegui para abordar este tema. El coordinador asegura ser muy consciente de este asunto y anuncia un proyecto para realizar un festival cultural local, auspiciado por el Conde Duque, que tendría como sede pequeños comercios de todo tipo y bares de la zona.

“Desbrozar es la parte más compleja. Estamos haciendo camino y el horizonte está claro. Soy muy impaciente, pero debemos ir paso a paso”, concluye Berástegui, a quien preguntamos sobre si cree que hablando como lo hace de un proyecto que necesita de tiempo para desarrollarse podría verse afectado por posibles cambios políticos en el Ayuntamiento (el equipo gestor de Las Artes, concejalía de la que depende Conde Duque, al que entrevistamos hace ahora un año ha cambiado por completo). “Es algo sobre lo que no puedo pronunciarme pero en el Ayuntamiento la línea de trabajo parece que está clara. Yo vengo de Matadero y allí hemos hecho las cosas de una determinada manera. Si me han traído aquí será porque quieren hacer algo similar; si no, se habrán equivocado de persona”.

Soplan vientos de cambio en Conde Duque que, aunque acogidos con cautela, generan esperanza. Berástegui se sabe centro de muchas miradas y lo asume como un interesante reto. Dice no percibir ningún interés en la gente en seguir con las críticas hacia el centro cultural que ahora coordina, calificado no hace mucho como un megalómano contenedor de humo.

La próxima semana el Conde Duque estrenará página web para mejorar la deficiente comunicación que hasta ahora exhibía, de manera sorprendente, este buque insignia de Las Artes que por no tener no tenía ni redes sociales hasta que el propio Berástegui las creó nada más llegar. Que el coordinador general de la institución sea quien alimente personalmente -al menos por el momento- su cuenta de facebook resulta tan paradójico como ilustrativo.

¿Qué fue del Museo de Arte Contemporáneo?

Cuando hace un año preguntamos por la fecha de reapertura del Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, con sede en Conde Duque, la entonces Directora General de Bibliotecas, Archivos y Museos, Ana Santos -hoy en la Biblioteca Nacional- anunció una apertura parcial inmediata de algunas salas que ya estaban acondicionadas, mientras que otras que necesitaban una rehabilitación deberían esperar. Por su parte, el también sustituido coordinador general de las Artes, Timothy Chapman, hablaba de que en un futuro el Museo, ampliado, acogería importantes exposiciones temporales, además de mostrar su colección permanente.

Ha pasado el tiempo y el Museo permanece cerrado en su totalidad. Lo está desde el 1 de abril de 2010. Desde entonces, las 3.545 piezas artísticas que componen los fondos de esta institución están fuera de los ojos del público. Son 3.633 metros cuadrados de salas en un indeseable limbo.

Pablo Berástegui, nuevo coordinador general de Conde Duque, no puede ofrecer una fecha de reapertura del Museo. Concreta algo que ya se sabía: hay unas salas que necesitan ser rehabilitadas, para lo que se necesita un dinero que no se tiene en la actualidad. Reitera que la idea es realizar una apertura parcial del mismo en cuanto sea posible y que, mientras tanto, se irá contando con los fondos pictóricos útiles de la colección para complementar otras muestras que se vayan programando en el centro cultural.

Lo que sí asegura Berástegui es que la colección del Museo no se va a desmantelar y que cuando finalmente éste vuelva a abrir todas las obras de la misma volverán al lugar al que pertenecen.

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