primer periódico hiperlocal en España | año VI | 4 de septiembre de 2015

Todas las calles de Malasaña en un mapa

Como nuestros lectores saben, nuestro concepto de Malasaña es amplio y comprende informativamente una ‘gran Malasaña’ que abarca desde la calle Hortaleza hasta Conde Duque. Más de cien calles en total. Este mapa es un índice cartográfico del libro de las calles que hemos ido escribiendo en Somos Malasaña durante estos más de cuatro años, semblanzas que pretenden hilar pasado y presente de nuestras calles para, unas veces con más acierto que otras, encontrarles una voz común y ayudar a sus vecinos y caminantes a mirar un poco más allá de su aspecto más evidente. En algunos artículos hay comercios y voces que ya no estarán. También otras que llegaron después, pero creemos que, en suma, los artículos siguen ofreciendo dibujos reconocibles de las calles de nuestro barrio. Durante mucho tiempo los bosquejos del natural fueron apareciendo casi cada semana (habitualmente los lunes), aunque durante la última temporada la sección ha aparecido de forma más espaciada. En 2012 hicimos una primera versión de este mapa, incompleta, y hoy lo recuperamos. Ya no nos quedan más calles de las que hablar (o eso creemos, si se nos ha pasado alguna comunicádnoslo). Os animamos a navegar y a perderos por las líneas que conforman el mapa del barrio y por los renglones de los artículos que de él emergen. Entra en el mapa de Las calles de Malasaña....

Calle Infantas: una larga senda de historias y bares

Antes de que algún lector se nos avalance, sí, la calle Infantas es Chueca. Una de las calles señeras del barrio vecino, de hecho. Sin embargo, aprovechando que su primer tramo, hasta la calle de Hortaleza, entra en los contornos que nosotros dibujamos para este periódico, vamos hoy a irnos de excursión por su historia y sus comercios. El nombre de la calle aparece ya en el Plano de Texeira (1656) y supuestamente proviene de un tablado que se puso en el lugar para que, en el siglo XVII, las infantas María y Margarita (la de Las Meninas), vieran pasar una procesión encabezada por su padre, Felipe IV. Durante la Revolución de 1868 se llamó calle de la Marina Española, y en la Guerra Civil calle de Rosalía de Castro. El primer tramo, entre Fuencarral y Hortaleza, tuvo antes de pertenecer a Infantas su propio nombre, calle del Piojo, y el tramo comprendido entre la calle Marqués de Valdeiglesias y la Plaza del Rey se llamó calle de las Siete Chimeneas. En la primera parte de la calle, el establecimiento de mayor interés hoy es el Stop Madrid, bonita taberna abierta desde 1929 en la esquina con Hortaleza, que se llena cada noche de locales y turistas, pues la calle es parte del meollo de ocio nocturno de Chueca. Algunos de los locales con más éxito de la calle son auténticos expendedores de la tapa hipertrofiada: las distintas sucursales de El Tigre y El Pezcador. Hay en la calle algún restaurante de postín también, y fueron muchas las barras y cafés ilustres que hubo en el pasado. En un...

Calle Pérez Galdós, una escueta ruta de la tapa

Asomándose a la calle Pérez Galdós desde Fuencarral, en busca de Hortaleza, uno se topa con un pasillito adoquinado vetado a los coches. En la entrada, dan la bienvenida los balcones más floridos del barrio, más allá, las sillas de las terrazas de los muchos bares que hay, parada previa de salidas nocturnas y fonda en días de compras. El ilustre vecino presente en la placa (Pérez Galdós) tuvo mucha relación con el barrio, donde trabajó, ambientó algunas de sus novelas y le editaron. Vecinos ilustres de la calle Pérez Galdós La calle Pérez Galdós fue puerto de arribada de una pareja de pintores andaluces que luego forjaría su leyenda en otra calle del barrio: en la Palma, donde estuvo la que se conoció en tiempos de La Movida como Casa Costus. Enrique Naya y Juan Carrero se habían conocido en la Escuela de Artes y Oficios de Cádiz, y en 1975 vinieron a Madrid de viaje de fin de curso. Es entonces cuando deciden mudarse a la capital. En la calle Pérez Galdós estuvo el primer ático en el que vivieron y trabajaron. Otro vecino ilustre de la calle, de perfil más burocrático éste, fue el matemático Olegario Fernández-Baños, que ha pasado a la historia como el inventor del popular IPC (Índice de Precios al Consumo) en 1938. Fernández –Baños fue además el primer catedrático de estadística de la vecina Universidad Central y el mismísimo Alfonso XIII le ofreció un título nobiliario por la importancia de sus investigaciones, aunque Olegario lo rechazó. Sólo le pidió al rey que se unieran sus dos apellidos, para que no se perdiera...

Las sucesivas fotos de la glorieta de Ruiz Jiménez

Anuda las calles de Carranza, San Bernardo y Alberto Aguilera. Hubo un tiempo en el que más allá de la línea que forma la calle Carranza y se cierra en la glorieta no había más Madrid, hoy, más allá ya no empieza el campo, sino el barrio de Trafalgar (Chamberí). La glorieta, llamada durante años (aún es conocida así por mucha gente) como de San Bernardo, cambió en 1934 su nombre por Ruiz Jiménez, en honor al ministro, alcalde de Madrid y padre del famoso ministro franquista de educación. Durante la guerra se llamó del 14 de abril. En su momento, hubo allí un monumento dedicado al pueblo del 2 de mayo, de Aniceto Marinas, que fue colocado en el centro el año del centenario del levantamiento popular de 1808. La estatua se retiró por el tráfico, fue llevada a Quevedo y está actualmente en los jardines de Ferraz, junto a la iglesia de Santa Teresa. Justo antes, en 1902, un joven Alfonso XII había inaugurado un monumento a Lope de Vega de Mateo Inurria, que fue sustituido por el anterior. Hoy, en una mínima isleta, hay un sencillo monolito que conmemora la entrada del agua en Madrid a través de la calle Ancha de San Bernardo , en la gran inauguración del Canal de Isabel II. El modesto monumento lleva a engaño, ya que conmemora “la primera fuente del Canal de Isabel II”, y podría inducir a pensar que estuvo allí o fue la que hay a espaldas suya en el centro de la glorieta…cuando el surtidor se colocó a la altura de la iglesia de Monserrat, en...

Carranza, frontera norte

Línea entre glorietas (la de Ruiz Jiménez y Bilbao), constituye una cesura clara entre los barrios de Malasaña y el vecino distrito de Chamberí. Una especie de más allá cercano marcado por la intensa circulación de la calle que, incluso, parte en dos mitades irreconciliables vías como Monteleón o Ruiz. Por parte de lo que hoy es la calle discurría el paseillo de ronda de la cerca de Madrid, que contuvo el crecimiento de la ciudad hasta 1969. En la zona, afueras urbanas, estuvo el campo del Tío Mereje, un espacio sucio con yeserías y tejares que llegaba hasta la actual plaza de Alonso Martínez, que posteriormente fue adecentado y se convirtió en un merendero conocido como El Bosquecillo. En la confluencia de las calles de Carranza y Ruiz estuvieron un tiempo Daoiz y Velarde, el mismo grupo escultórico que hoy se nos antoja inseparable del arco de Monteleón, en el centro del Dos de Mayo. Antes habían estado en el Museo del Prado y en El Retiro, y posteriormente se dejaron ver por la plaza de Moncloa, hasta que en 1932 se asentaron en su actual ubicación en Malasaña. El nombre de la calle pone memoria a los caídos por la Inquisición española, a través del recuerdo de fray Bartolomé de Carranza, arzobispo de Toledo. Importante teólogo y confesor de Carlos I, a la muerte del emperador fue acusado de luteranismo por sus enemigos, pasando los últimos diez años de su vida preso en el Castillo de Sant’Angelo, en Roma. Al abrir la calle, se descubrió, a la altura de la calle Ruiz, el llamado brasero inquisitorial, quemadero...
Publicado por

Llegan las Escuelas Abiertas de Verano para familias, en Espacio Pozas 14

19:12