primer periódico hiperlocal en España | año VII | 28 de septiembre de 2016
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Hinds, la banda malasañera que arrasa en el extranjero: “Intentamos que no pare la bola”

Hinds, en una imagen promocional

Hinds, en una imagen promocional: de izquierda a derecha, Carlotta, Amber, Ana y Ade

Hoy hace dos años (y un día) que las Hinds daban su primer concierto, en el corazón de Malasaña. Entonces se llamaban Deers. Lo montaron en el Restaurante Vegetariano de Marqués de Santa Ana, ante 30 amigos. Su segundo bolo fue en La Vía Láctea, pocas semanas después. Antes del verano ya habían subido a un escenario en Londres y después de la temporada estival de ese mismo 2014 teloneaban a los míticos The Libertines.

La velocidad de crucero alcanzada por estas jóvenes madrileñas siguió con su fichaje por una discográfica británica interesada en su rock tranquilo y contundente a la vez, actuando en los grandes festivales al año siguiente (Primavera Sound, Glastonbury) y montando giras con decenas de fechas en Europa y Estados Unidos. “Cada mes nos pasan un montón de cosas, hemos cubierto etapas muy rápido. Y nosotras intentamos que no pare la bola”, reconocen mientras suben a las redes sociales tres nuevas fechas en su gira americana.

hinds - entrada concierto

Servilleta anunciadora del primer concierto de Hinds (entonces Deers), en 2014

Hablamos con las Hinds (ciervas en español, pronúnciese hainds) en medio de un lunes de compromisos frenético: hace un rato han estado con Julio Ruiz en Radio 3, luego se han pasado por Los 40 y llegan apresuradas a la cita con Somos Malasaña porque TVE tiene que entrevistarlas después. Todo el mundo quiere hablar con el nuevo grupo de moda, al que pocos hicieron caso cuando ganó el Make Noise Malasaña de 2014. Pero el acelerado ritmo en el que viven instaladas desde hace meses no les impide atender amablemente a un pequeño periódico local, de la misma forma que hablarían con el NME o la Rolling Stone (cosa que hicieron hace unas semanas).

Intentamos averiguar el secreto de toda esta vorágine que les ha puesto en el punto de mira. Pero ellas afirman que no hay ninguno: “El punto de inflexión fue enseñar nuestra música al mundo”, dice segura Ana Perrote, guitarra y voz.  Cuentan que al día siguiente de subir sus primeros temas a internet les empezaron a llegar emails de revistas y de promotores. Parecía que su garaje pop desenfadado había calado rápido. Al poco tiempo ya estaban tocando sin parar de sala en sala: “Hemos ido de abismo en abismo, el vértigo va asociado a Hinds” añade con toda naturalidad Carlotta Cosials, la otra cantante y guitarrista. “Y trabajamos muchísimo para mantenerlo”.

Las buenas perspectivas cristalizaron a principios de enero en Leave Me Alone, su primer disco de larga duración, que ha sido recibido con buenas críticas; y también en una gira por medio mundo que el pasado sábado las trajo a su ciudad natal, Madrid, para un concierto en el Ochoymedio que resultó memorable.

“Cuando se abrió el telón y vimos a todo el mundo gritando, no nos lo podíamos creer. Había un montón de gente joven, de lo que va a ser el nuevo Malasaña… no lo esperábamos en absoluto”, explica Carlotta. “Fue el mejor día de nuestra vida”, apostilla Ana. Lo que vieron lo habían vivido en muchas otras salas del extranjero, pero en su ciudad siempre había sido diferente. No tenían esos fans que hacen crowd surfings mientras ellas tocan o se suben al escenario enfervorizados para cantar juntos Davey Crockett, el tema con el que cierran los conciertos. Hasta el  pasado sábado.

Crowdsurfing guitarrero | HINDS

Crowdsurfing guitarrero | HINDS

Hinds creen que en España el reconocimiento llega siempre después de haber triunfado fuera: “Aquí la música se mueve más despacio”, confirma Carlotta. Más que, por ejemplo, en Estados Unidos, donde la música es mucho más importante para la vida de muchos americanos: “Allí, cuando termina un concierto, se acercan a ti y notas que piensan que estás haciendo un mundo mejor con tus canciones”, detalla.”En el resto del mundo se pinchan canciones que gustan, aunque el grupo no tenga disco ni un bagaje. Es algo perfectamente normal. En España la gente no busca música, pone el que está en la portada del Mondo Sonoro”, explican. “Cuando la gente se ha acordado de nosotras, ya estamos a otro nivel fuera”, añade Ana.

El concierto del Ochoymedio, sala que ya habían visitado como teloneras de Crocodiles y muchas otras veces como público, supuso también una sorpresa para sus padres, que pudieron comprobar por primera vez, en directo, cómo son los conciertos que sus hijas les habían narrado por teléfono.

Madrid y la escena de Malasaña

La vuelta a su ciudad de origen sirve como excusa para hablar de cómo la ven estas cuatro chicas que llevan dos años viajando por todo el mundo: “Madrid es una ciudad muy chula, y no lo sabe. Uno es de Barcelona, Londres o Nueva York y conoce de sobra que su ciudad lo peta y tiene alto el molómetro, pero los de Madrid no. Es cutre y sucia”-relata Carlotta- “pero también abierta, simpática, inocente, barata, agradable… eso le hace molar un montón sin que nadie se dé cuenta”.

Para ellas estar en Madrid, de la que echan de menos hasta su cielo azul cuando están de gira, es “volver a nuestro mundo” y no se plantean marcharse a vivir a Londres, donde tendrían que coger muchos menos vuelos. “Si viviésemos allí perderíamos toda nuestra relación con la vida real. Desapareceríamos y solo estaríamos en el planeta paralelo de los grupos”, dice Ana. “Pero a nosotras nos gusta volver para quedar aquí con nuestros amigos y hablar de cosas como los exámenes de febrero”.

Dentro de esta ciudad, Malasaña ocupa un lugar privilegiado: “Es todo lo que nos encanta, todos nuestros intereses y amigos, concentrados en cinco calles”, relata Ana. “Llemagos a un punto en el que buscamos los planes de Malasaña cuando estamos fuera”, añade Ade Martín, la bajista: “Hemos encontrado un bar en Londres que se parece un poco al Sidi en plan todo baratísimo, con gente cutre, un tío mayor sentado al lado que te dice cosas raras… también hay una zona abajo, al lado del río, que podría ser el 2D, más o menos…”

También echan de menos tener mayor contacto con la escena musical que parece estar surgiendo en este barrio y de la que son su último exponente. “Somos conscientes de que nos estamos perdiendo la nueva hornada de grupos más pequeños que están saliendo”, dice un poco apenada Carlotta mientras recuerda a sus predecesores en el barrio: The Parrots, Los Nastys… grupos de los que no se perdían ni un concierto. También citan en esta lista de nombres a seguir a Noise Nebula, Trajano! Miqui Bright Side, John Grvy…

¿Hay una nueva escena musical en Malasaña? Es difícil identificar sobre la marcha este tipo de tendencias, pero Ana describe perfectamente uno de sus indicios: la intensa actividad cultural de muchos de sus miembros, que lo mismo hacen canciones que cortometrajes, fotografía, vídeos musicales, diseño… “desde fuera nos dicen que flipan con lo que pasa en Madrid. No sé si es una nueva Movida por el tamaño, pero sí al menos una minimovida“, se aventura. “Seremos unas 70 personas haciendo cosas, y todas están haciendo algo por las otras 69”, apostilla Carlotta.

Las Hinds en La Vía Láctea

Las Hinds en La Vía Láctea, en 2014

Aunque se asocia a las Hinds con Malasaña, la única que nació y creció realmente en el barrio es Ade, cuyos recreos de instituto pasaba en el Dos de Mayo y estudió desde los 7 años en la Escuela de Música Creativa. “El resto no somos de aquí, pero como si lo fuéramos”, añade Carlotta. Para las cuatro es su lugar de encuentro y donde han educado su oído musical nocturno, explican antes de detallar su lista de locales favoritos: “Cuando hacemos una noche de discoteca, vamos al Ochoymedio. El Wurli nos gusta porque tiene la capacidad perfecta para traer a los grupos garajeros que son lo suficientemente grandes para venir a España, pero que en realidad son pequeños”, cuenta Carlotta. “Y las noches locas acaban en el Wharf “, añade Ade. “Pero cuando queremos encontrarnos con alguien, vamos a La Vía Láctea, que es nuestro meeting point”.

De momento -salvo descansos esporádicos durante sus giras- veremos a las Hinds lejos de Malasaña. El fin de semana marchan a Portugal y después, otra vez al Reino Unido, EE.UU., Australia e incluso Japón, donde a buen seguro seguirán cosechando sold outs. Una intensa actividad que no les deja ni un minuto para componer, pero con la que están encantadas: “Si seguimos a la velocidad que vamos, el futuro va a molar”, aventura Carlotta.

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