primer periódico hiperlocal en España | año VII | 10 de diciembre de 2016
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Los jardines secretos de Universidad-Justicia

La manifiesta falta de jardines en el barrio de Universidad podría combatirse con una propuesta que aún sonando a utópica es necesaria plantear: la apertura al público de espacios verdes que permanecen en la actualidad para uso y disfrute privado. Porque haberlos haylos, tal y como vienen demostrando los vecinos de ACIBU en una serie de artículos publicados en su web bajo el título Jardines secretos‘. Hasta cinco entregas llevan hechas ya y aún guardan otras dos en el tintero, una de ellas múltiple.

Según ACIBU, “en el barrio de Maravillas y en el vecino de Justicia hay unos cuantos jardines que deberían ser más conocidos. Unos se pueden visitar desde hace poco y por eso quizás no los tengamos todavía presentes.  Otros están en edificios privados y sólo los podemos ver virtualmente, con la ayuda de Google Maps, esa gran herramienta para cotillas. Los hay en el que el acceso está prohibido al común de los mortales, a pesar de estar en edificios pertenecientes al Estado. Es impotante darlos a conocer, para reivindicar su disfrute pero también para que no ocurra como con el jardín del palacio de Ustáriz, que la desidia, el olvido y la especulación han provocado su práctica desaparición”.

Jardín del Museo del Romanticismo

El jardín del Museo del Romanticismo es el paradigma de lo deseable: abierto al público y de acceso gratuito. Bien es cierto que está en un edificio del Estado, pero hay algún otro ejemplo en el barrio, de la misma titularidad, al que no puede acceder cualquier hijo de vecino. Poco transitado, quizá por poco conocido, es de obligada visita.

Vista aérea del jardín del Palacio de Parcent

El Palacio de Parcent, entre las calles Espíritu Santo y San Vicente Ferrer, llegando a San Bernardo, alberga un espacioso jardín de 1200 metros cuadrados “con el máximo nivel de protección y en buenas condiciones”. “Entre sus muros, castaños de indias, además de aligustres, abetos rojos, laureles, rosales, parras y demás arbustos de distinta importancia”. El palacio es sede del Ministerio de Justicia, por lo que este auténtico vergel es público. Aún así, y pese a que el jardín tiene una entrada independiente que facilitaría mucho las cosas, no puede ser disfrutado por el vecindario.

Vista aérea del Palacio Bauer

El Palacio Bauer es otro buen ejemplo de edificio de titularidad pública con un significativo jardín de 400 metros cuadrados que da a la calle Pozas y que permanece cerrado. Actualmente, es sede de la  Escuela Superior de Canto. En el siglo XIX se celebraban en estos jardines conciertos.

Una de las joyas del barrio de Maravillas es el palacio de Liria, edificio del siglo XVIII y perteneciente a la Duquesa de Alba. Sus jardines permanecen bien cuidados y son visibles en parte desde las alturas del recientemente reformado Centro Cultural Conde Duque. En 1976, los vecinos de la Asociación de Malasaña ya pidieron a la Casa de Alba que considerara el abrir los jardines.  Por aquel entonces, la petición cayó en saco roto.

Jardines del Palacio de Liria

La esperanza es lo último que se pierde y ACIBU recuerda que “el Retiro, el gran parque del centro de Madrid, fue durante varios siglos de disfrute exclusivo de los reyes de España y El Capricho, un parque privado asociado al Ducado de Osuna. Hace unos años el Ayuntamiento abrió al público el jardín del Palacio de Anglona, en la plaza de la Paja y aunque ni el palacio Bauer ni el Parcent le pertenecen, en una zona tan densa como es esta parte del barrio de Maravillas podría hacer las gestiones necesarias para facilitar el acceso a estos lugares que se encuentran en edificios que son propiedad del Estado”.

Próximas entregas, ‘El jardín que no llegó a serlo’ y ‘Los jardines de los espacios religiosos del barrio’.

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