primer periódico hiperlocal en España | año VII | 9 de diciembre de 2016
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Nervios y desunión entre los comerciantes de Barceló

Daniel Domingo, presidente de la Asociación de Comerciantes de Barceló | Foto: A.P

Daniel Domingo, presidente de la Asociación de Comerciantes de Barceló | Foto: A.P

Daniel Domingo no da más de un paso por el Mercado de Barceló sin que le pare alguno de los comerciantes. Las dudas de éstos no le dejan avanzar. Es el presidente y le piden explicaciones, aclaraciones.

Demasiados cabos sueltos aún sobre las obras de remodelación del centro: el traslado al mercado temporal y, sobre todo, el reparto del escaso espacio que allí tendrán los traen de cabeza.

Si hace un mes hablábamos que la intranquilidad de los comerciantes venía por la falta de un acuerdo firmado con el Ayuntamiento, ahora con el Consistorio está todo claro: traslado a las instalaciones provisionales a finales de agosto con inauguración oficial incluida, comienzo del derribo el 1 de septiembre y ubicación en el nuevo espacio comercial en abril de 2011. Esas son las fechas

Sólo queda arreglar los problemas internos entre los comerciantes. ¿Sólo?

Quejas, roces, dudas

La construcción del mercado provisional avanza con rapidez | Foto: A.P

La construcción del mercado provisional avanza con rapidez | Foto: A.P

En el mercado hay nervios. Todos coinciden en la necesidad de que se haga cuanto antes un nuevo centro, pero ahí acaba su acuerdo.

La falta de espacio y de condiciones adecuadas en la instalación provisional, el reparto de los escasos metros y la labor de la Junta Directiva de la Asociación de Comerciantes generan quejas, roces y dudas.

Como regla general, en la instalación provisional se otorgará a cada comercio un 0,40% de los metros con los que cuentan en la actualidad. Pero eso no es posible aplicarlo a rajatabla en todos los casos. Ahí comienzan los tira y afloja.

Faltan cámaras en los puestos y unión en los comerciantes

Ana Sanguino, en su herbolario | Foto: A.P

Ana Sanguino, en su herbolario | Foto: A.P

En principio, los puestos de carnes y charcutería, los de frutas y pescados son los más afectados por la reducción de espacio. “No vamos a tener cámaras frigoríficas al lado de los puestos” se queja un comerciante, que prefiere mantenerse en el anonimato “para no tener problemas”.

Un compañero suyo, que tampoco quiere dar la cara, afirma que el mercado provisional “no reúne las codiciones que necesitamos para poder trabajar bien”

Quien sí que habla sin esconderse es Ana Sanguino, del Herbolario Nenúfar. “Aquí el interés colectivo es poco importante”, afirma introduciendo el tema de la desunión entre comerciantes y las tiranteces entre gremios.

Asunción Díaz, florista, exige “que se aplique sin más el coeficiente del 0’40%” y, como Ana, se muestra muy crítica con la labor de la Junta Directiva de la Asociación.

División de opiniones en torno a la Junta Directiva

Diversos comerciantes achacan a la Junta, formada por nueve miembros, mala gestión, la creación de camarillas de poder a su alrededor y poca trasparencia, falta de información.

Otros tantos comerciantes, sin embargo, respaldan su labor y, sobre todo, se muestran comprensivos con ella, ante la dificultad de salir airosa de la situación que le ha tocado lidiar.

Domingo, por su parte, está satisfecho de hasta dónde les han llevado los cuatro años de negociación con el Ayuntamiento. Dice comprender las críticas y el nerviosismo reinante entre sus compañeros, pero niega tanto los amiguismos como el hecho de que no haya sido trasparente en las comunicaciones.

“Quedan flecos importantes por resolver: si sacamos a unos de aquí para que los otros estén más anchos allá, qué hacer con los que ahora no quieren ir al mercado temporal y prefieren alquilar el espacio que les correspondía a otros compañeros, estar atentos a los que hablan de jubilarse anticipadamente… No es fácil, pero hay que encontrar soluciones a todo y hacerlo ya”.

La problemática de los comercios de fuera

Sully Fuentes, en su negocio de la calle Barceló | Foto: A.P

Sully Fuentes, en su negocio de la calle Barceló | Foto: A.P

Aunque la mayoría de los negocios afectados por el derribo del mercado están ubicados dentro del recinto, son bastantes los que se sitúan fuera, alrededor de la manzana.

Éstos apuntan unos problemas propios, que todavía no se han abordado.

Sully Fuentes dirige dos tiendas de ropa y complementos a pie de calle en Barceló y en Mejía Lequerica. Nos habla de la necesidad de mayor flexibilidad horaria que tienen estos negocios y de la pérdida de los clientes de paso que les tocará afrontar.

Para lo primero: “Tendremos que negociar cuándo estarán abiertas las instalaciones del mercado temporal. No pueden cerrar a mediodía con el horario que tienen ahora porque los comercios de fuera nos regimos por otro tipo de horario”

Para lo segundo apuesta por “montar actividades para hacer que la gente entre en el mercado a buscarnos. Yo voy a perder las tres cuartas partes de mis clientes: gente de paso, turistas, oficinistas”

Pérdida de empleos

Otro aspecto del que se ha hablado poco hasta el momento es el de la destrucción de empleo que sin duda acarreará el traslado del mercado.

Al ver reducido el tamaño de sus puestos los comerciantes que tienen empleados tendrán que prescindir de algunos de ellos.

Entre 30 y 35 personas estarán amenazadas por este motivo.

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