primer periódico hiperlocal en España | año VII | 28 de septiembre de 2016
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“Seguirán apareciendo kamikazes culturales con ganas de dar guerra”

Escaparate de Madrid Cómics | Neréa de M.C.

Si cualquier tienda tuviera la osadía de titularse así sería tildada de soberbia: ¿Moda de Madrid? ¿La gastronomía de Madrid? Imagínense. Sin embargo, de Madrid Cómics a nadie extraña: la identificación parece natural entre tienda y ciudad porque nadie lleva más tiempo ni es más bandera del género.

Principio o final de la ruta del cómic, saloncito de tertulia de eruditos de la cultura popular y referente del mundo de la historieta, este año celebra cumpleaños. Treinta añazos. Aprovechando que estamos en la semana del Día del Libro nos hemos puesto en contacto con sus responables, que han tenido la gentileza de respondernos unas preguntas desde su cuartel general de la calle Silva.

Somos Malasaña: Madrid Cómics empezó en 1982 en unos bajos de la Gran Vía, junto a Madrid Rock ¿Cómo era aquel Madrid? Contadnos algo de la relación de la llamada Nueva Ola con el cómic

Madrid Cómics: Años increíbles y, por desgracia, difíciles de repetir, quién sabe…era estar en el sitio adecuado, en el momento oportuno. Mi socio y yo éramos clientes habituales por aquellas fechas, no habíamos empezado a trabajar aún en la casa y era alucinante ir a comprar a los sótanos y coincidir con gran parte del mundillo cultural de la capital, ya fuera cine, música, teatro, pintura, fanzines, incluso televisión…

S.M: Después de la explosión de creatividad de los ochenta parece que el cómic perdió algo de popularidad ¿no? ¿Cómo visteis aquellos tiempos hasta el resurgir del género convertido en ‘novela gráfica’?

M.C: Nunca hemos estado muy de acuerdo con el planteamiento, quizá “desde dentro” se vive de otra manera, pero se plantea como un boom en los ochenta, que es cierto, porque veníamos de la nada y luego volvimos al agujero para renacer hace poco con el formato, digamos que nos dignifica a nivel general. Defendemos la idea de luchar a diario, siempre lo hemos hecho y no necesitamos dignificar nada, este es un arte con solera, para todos los públicos y que debe estar en un museo y en el cuarto de los niños. Lo mismo que miramos a otros paises en otros temas, podríamos también mirarles a nivel cultural, que para estar entre los 10 países donde más cómics se publican, a nivel lectura estamos pobres, muy pobres…

Madrid Cómics | Nerea de Madrid Cómics

S.M: Para el 25 aniversario, en 2007, montasteis una exposición de Shag ¿Tenéis preparado algo
para inaugurar la treintena?

M.C: Sin olvidar otra del maestro Gallardo después de la de Shag y en la misma galería. Ya nos gustaría poder hacerlo, pero el bolsillo anda escaso de recursos y tendremos que esperar mejores tiempos…

S.M: Con motivo del cumpleaños están apareciendo en vuestra página dedicatorias de amigos de la casa llenas de vivencias personales que destilan cariño ¿Cómo es la familia de comiqueros de la tienda?

M.C: Suponemos y esperamos, sinceramente, que cada tienda cumpla y se trabaje ese clásico de “no tenemos clientes, tenemos amigos”, que queda algo rancio para la publicidad, pero es muy sano para el día a día, de verdad. Hace unas semanas un habitual de toda la vida, guionista de cine, televisión y cómics, que ahora viene con su hija a vernos y comprar su dosis semanal, observó que teníamos en el escaparate, en sitio preferente, su último trabajo publicado, hizo la foto de rigor y lo subió a las redes sociales todo emocionado…puede parecer un detalle sin importancia, pero siempre nos toca la fibra algo tan sencillo como leer los comentarios cariñosos que surgieron…

S.M: Madrid Cómics es una especie de bazar del papel donde se puede encontrar de todo: publicaciones extranjeras, sobre música, subterráneas, series, tebeos, erótica… ¿Cómo se las arregla uno para confeccionar un catálogo tan rico y tan especial?

M.C: Es muy complicado, cada día hay más oferta de ocio y cultura, pero disfrutamos mucho con nuestro trabajo y eso, hoy día, es algo que pocos pueden decir. También contamos con el flujo natural de la gente que valora lo que hacemos y se acerca a traer publicaciones, sugerencias, ideas… Siempre hemos tenido suerte con los colaboradores que nos rodean.

S.M: Hablando de títulos especiales, el local es un referente para los amantes de los fanzines ¿Qué momento vive este particular género? ¿Creéis que la autoedición es o será una alternativa real a la industria editorial?

M.C: Como todo, el momento es delicado, pero por suerte para la salud cultural de un país “tan azulado” como el nuestro, siempre han existido y seguirán apareciendo kamikazes culturales con ganas de dar guerra, no entendemos (ni queremos) un mundo sin autoedición… ¿Que sea el único camino a seguir? San Internet lo dirá en unos años.

S.M: Este es un periódico local así que…vamos con el barrio. Lleváis un buen tiempo por aquí, desde que os mudasteis a principios de los noventa la llamada ‘trasera de la Gran Ví’” ha sido polémica, ha sufrido cambios, se ha visto inmersa en procesos que algunos tildan de “regeneración” y otros de “gentrificación” ¿Vosotros cómo habéis visto esos cambios? ¿Qué os parece hoy la zona?

M.C: Cuando se hizo la mudanza a la calle Silva nos pareció una zona gris, oscura, sin mucho paso y muy sucia. Sigue siendo parecida, pero nos equivocamos con lo del paso. Comercialmente nos encanta, los aficionados hacen la ruta del cómic los fines de semana y eso nos funciona a todos. En cuanto a los supuestos cambios, no estamos de acuerdo para nada con las “hordas populares” y soñamos con un centro libre de tráfico como en muchas capitales europeas, con acceso de mercancías bien regulado, hasta que nos caemos de la cama y vemos Madrid por la ventana… y dejamos de soñar para levantarnos.

S.M: Siguiendo con la zona, aunque sigue habiendo tiendas de cómics y fantasía en lo que alguien llamó “la milla de oro del cómic”, algunas han echado el cierre en los últimos años…

M.C: Como te comentaba ante,s a nosotros nos parece muy bien que nos funcione así. Alguien puede pensar que es un error, que cuantos menos seamos más repartiremos; preferimos verlo como algo comunitario que beneficie al grupo y desde luego, las pocas que han cerrado nos han dejado tocados. Eso de las barbas de tu vecino no nos gusta nada, mejor es que todo el mundo se deje barba, melena o bigote y se lo corte cuando él quiera…

Muchas gracias y felices próximos treinta

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